viernes, 7 de diciembre de 2007

Caminando con las luces encendidas bajó al encuentro del río. Las piedras en el agua reflejaban el contenido de sus…fue entonces cuando la encontró! Se hallaba durmiendo en una hoja caída. Le habló. Le habló. Pero ella no contestó. “Corriendo llegarás después, corriendo llegarás tarde”, recordó. En la otra orilla la ciudad se elevaba brillante y poderosamente débil como para mirarla una segunda vez. Pero no volvió a hacerlo.

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